Un solo access point de Wi-Fi en 40 MHz tapa ocho canales Zigbee a la vez. Lo medimos en un sitio real, y de ahí salió zigscan: una herramienta libre que barre los 16 canales, mide el Wi-Fi que de verdad hay en la casa, y te dice cuál usar. Con evidencia, sobre hardware real.
Cuando un integrador instala un sistema Zigbee —Control4, Hue, un hub de domótica— tiene que elegir en qué canal de 2.4 GHz va a vivir esa red. Casi siempre esa decisión se toma con el canal por defecto del fabricante, o con una regla aprendida de memoria.
Seis meses después llega la llamada: “las luces responden lento”. Y ahí empieza lo caro, porque la pregunta real —¿es interferencia o es la malla?— no se contesta mirando el sistema.
¿En qué canal Zigbee conviene dejar este sistema, en esta casa? No en general, no según el manual: acá, con el Wi-Fi y los vecinos que hay hoy.
Las herramientas de site survey de Wi-Fi están resueltas hace años. Para Zigbee la oferta es otra cosa: o son sniffers pensados para investigadores de seguridad, o son analizadores de espectro genéricos que te muestran energía sin decirte qué la produce.
Lo que un integrador necesita es más simple y más específico: cuántas tramas 802.15.4 hay en cada canal, qué redes ya están instaladas ahí, y qué canal queda libre. Ese hueco es la razón de que zigscan exista.
Esto es lo que cambió el diseño de la herramienta. Los canales Zigbee ocupan 2 MHz cada uno y están separados por 5 MHz. Un access point de Wi-Fi en 2.4 GHz con ancho de banda de 40 MHz cubre, él solo, desde 2432 hasta 2472 MHz.
Ocho de los dieciséis canales Zigbee, eliminados por un access point que el dueño de casa ni sabe que está en 40 MHz.
Por eso zigscan no calcula el solapamiento comparando números de canal, sino rangos de frecuencia reales. La aritmética de canales no ve este caso: hay que medir el ancho de cada AP y proyectarlo sobre el espectro.
Y el Wi-Fi se mide, no se dibuja. Casi todas las guías muestran las bandas teóricas de Wi-Fi 1 / 6 / 11 como un diagrama de manual. zigscan lee los access points que realmente están en el aire con la tarjeta de la propia laptop, sin contraseñas y sin permisos especiales.
Los canales Zigbee 15, 20, 25 y 26 son los que caen en los huecos que deja el Wi-Fi 1 / 6 / 11. Es el punto de partida — pero solo eso, porque como se ve arriba, un AP en 40 MHz rompe el supuesto.
Una medición de espectro dice que un canal está ocupado. No dice por quién. zigscan lee las tramas y reconstruye un censo de las redes presentes: su PAN ID, su perfil de stack, y —cuando se puede— el fabricante.
La marca sale del OUI de las direcciones de los equipos, los primeros tres bytes de cada dirección de 64 bits, que identifican al fabricante. En una prueba real la herramienta reportó una red con equipos Control4 y SONOFF conviviendo, y detectó algo más interesante:
Una red con permit-join abierto acepta equipos nuevos de cualquiera que esté en rango. Eso ya no es un dato de survey: es un hallazgo de seguridad que el cliente merece saber.
Un detalle técnico que vale la pena, porque es una trampa fácil: el extended PAN ID no sirve para identificar fabricante. Muchos coordinadores lo generan al azar en vez de derivarlo de una MAC. Leer una marca de ahí produce una respuesta segura y equivocada, que es peor que no dar ninguna.
Esta es la pregunta cara, la que decide si la visita se resuelve en veinte minutos o en dos días. Y la captura ya tiene la respuesta.
802.15.4 retransmite una trama usando el mismo número de secuencia. Contando repeticiones se mide cuánto esfuerzo le cuesta a las radios hacerse oír. Cruzando eso con qué tan cargado está el canal, el diagnóstico se separa solo:
En la instalación de prueba la herramienta midió 21 % de retransmisiones en el canal 15 y lo clasificó como “funciona, pero forzado”. Ese número coincidía con un problema ya conocido de ese banco: un coordinador con firmware viejo que producía fallos intermitentes.
“El RF está sano, buscá en otro lado.” Probar que la interferencia no es el problema es lo que evita perder un día persiguiéndola.
Una herramienta de medición que exagera su alcance es peor que no tener herramienta, porque produce decisiones confiadas y equivocadas. Estos son los límites, escritos también dentro del propio programa:
Un canal con cero tramas significa “acá no hay Zigbee”. Nunca significa “acá no hay interferencia”.
Por la misma razón, la herramienta se niega a recomendar un canal que no midió: un canal sin barrer se ve exactamente igual de vacío que uno limpio, y esa diferencia es la que arruina una recomendación frente a un cliente.
zigscan se publica bajo GPL-3.0, la misma licencia del toolchain de Electronic Cats sobre el que corre. Es una herramienta para técnicos, y una herramienta de la que dependés en sitio debería ser una que puedas leer y arreglar.
La radio nunca transmite. El firmware de survey es un receptor pasivo: no puede unirse, emparejar ni molestar la red que estás midiendo. Por eso se puede correr dentro del sistema vivo de un cliente sin tocarlo.
El hardware y el motor de captura son de Electronic Cats, que fabrica hardware abierto en México: la placa CatSniffer y su toolchain, ambos GPL-3.0. La parte difícil —hacer que un CC1352P7 entregue tramas 802.15.4 por USB— la resolvieron ellos. Si esta herramienta te sirve, comprales la placa.
El firmware de sniffer es de Texas Instruments. La disección profunda de tramas es de Wireshark. zigscan es la capa de arriba: la que convierte todo eso en un número que un técnico puede usar en sitio.
La herramienta salió de un laboratorio de ingeniería inversa del Zigbee de Control4 — la investigación anterior de Aurora. Al separar la mitad de análisis de la mitad de captura quedó claro que el análisis era genérico: funciona con cualquier sistema Zigbee, de cualquier marca. Esa investigación está acá →